Qué es el cuidado propio
12 hábitos para cuidar de ti mismo


El cuidado propio no solamente es cuidar de ti en general, claro que todos cuidamos de nosotros mismos de alguna forma. Pero el cuidado propio es parte de tu desarrollo personal pues involucra muchas más actividades que aseguran tu equilibrio emocional, físico y mental. El cuidado propio involucra mucho más que solo el cuidar de ti cuando estás enfermo, sino elegir actividades y hábitos saludables que te ayuden a sentirte bien comenzando desde adentro, involucra desde el comer alimentos nutritivos, aprender a reducir el estrés y a relajarte, descansar adecuadamente y tomarte el tiempo para estar contigo mismo y recuperar tus energías. 

¿Qué es el cuidado propio? 

El cuidado propio es una actividad que hacemos deliberadamente para cuidar de nuestra salud mental, emocional y física. Aunque, como te decía al inicio, todos hacemos algo para cuidarnos, y si alguien te preguntará en este momento, ¿tú cuidas de ti mismo? dirías, «por supuesto». Pero reflexiona un poco, y piensa que actividades haces, que sean deliberadas para mejorar tu estado de ánimo, para reducir la ansiedad o el estrés. 

El cuidado propio no es algo que obligas a hacer, o algo que no disfrutas hacer, Agnes Wainman explica que el cuidado propio es algo que te recarga, no es algo que te quita. El cuidado propio tampoco es algo que te haga sentirte egoísta, más bien es considerar tus verdaderas necesidades, desde las necesidades básicas, hasta tus necesidades emocionales y mentales. En realidad, es hacer todo lo posible por cuidar de ti mismo, con lo cual te permitirá después cuidar de otros. Si te das cuenta, si no te cuidas a ti mismo, entonces difícilmente podrás cuidar de otros. 

En realidad, el cuidado propio es una forma de encontrar un equilibrio mental, físico y emocional en tu vida, de hecho es algo primordial. 

¿Por qué es importante? 

Cuando no nos cuidamos a nosotros mismos, es más seguro que nos sintamos cansados, estresados, de mal humor y hasta puede llegar a desencadenar otros síntomas físicos, como por ejemplo algunos que están relacionados con el estrés como dolores de cabeza o dolores musculares. 

El principal objetivo de compartir esta información contigo, es que veas la importancia de tu cuidado propio como parte de tu propio desarrollo personal y como una parte esencial para ser feliz, ser más efectivo y disfrutar más de la vida. El hecho de cuidar de ti y lograr ese equilibrio te hará sentirte mejor, con más energía y te dará las fuerzas y las ganas para lograr lo que es verdaderamente importante para ti. 

Cómo empezar una rutina de cuidado propio

El cuidar de ti mismo puede ser algo muy básico, y por lo tanto para comenzar una rutina de cuidado a ti mismo es comenzar con las cosas más básicas, es decir cubriendo tus necesidades básica primordiales. Conforme vayas avanzando y reconociendo qué es lo que necesitas, podrás ir identificando más y más cosas que te son buenas para ti. 

Toma en cuenta que una rutina de cuidado personal no es algo que haces esporádicamente, o que haces a veces, el cuidado de ti mismo es algo que haces deliberadamente, que planeas y que poco a poco desarrollas el hábito de hacer continuamente. Comienza añadiendo algunas actividades a tu calendario, y planear cosas que sabes que te van a ayudar a cuidar de ti mismo. 

Recuerda, todo esto se trata de ser consciente de lo que haces para ti mismo, para que tú te sientas bien. Algo que sirve para una persona puede no servir para otra. Es decir, siempre considera lo que a ti te gusta y cómo te hace sentir. Si sientes que es mucho trabajo, entonces tal vez no sea la actividad correcta. Siempre, siempre, revisa cómo te sientes cuando la haces, por qué la haces y el resultado de lo que haces. 

Afortunadamente, hay muchas cosas que nos permiten cuidar de nosotros mismo. Es más, podríamos dividirlas en varias categorías como físico, emocional y espiritual. Sin lugar a dudas, hay muchísimas cosas que tú puedes elegir. A continuación, te ofrezco 10 hábitos que yo considero son de los más importantes en cuestión de tu cuidado personal, pero no dudes en incluir cosas que a ti te hacen bien. No importa qué estrategia elijas, recuerda que el paso inicial es encontrar lo que a ti te sirve y poco a poco ve incluyéndolas en tu rutina diaria.

12 hábitos para cuidar de ti mismo

1. El dormir bien debe ser parte esencial de tu rutina de auto-cuidado

El sueño puede tener un gran efecto en cómo te sientes emocional y físicamente. El no tener suficiente descanso puede hasta causar algunos efectos de salud mayores. Pero al mismo tiempo, yo sé que también el estrés y el tener otras distracciones pueden causar algunos impedimentos para que puedas dormir bien. 

¿Sabes si estás durmiendo lo suficiente? ¿Sabes cuántas horas de sueño necesitas diariamente para sentirte bien y tener la energía necesaria? Creo que hoy en día la falta de sueño es de las principales causas de estrés y otros comportamientos y enfermedades físicas y mentales. Es importante otorgarte el tiempo adecuado a tus necesidades de sueño, pues de lo contrario no serás muy productivo, ni tampoco tendrás ganas ni energía para hacer lo que deseas. 

Comienza por pensar en tu rutina antes de dormir. ¿Cuentas con una rutina? Si no la tienes, es importante comenzar a desarrollar una rutina adecuada. Tal vez empezando por no comer tanto antes de irte a la cama, relajarte un poco pues el estrés puede impedir que puedas dormir, tener un cuarto limpio y cómodo, evita distraerte mucho antes de ir a la cama o pasar mucho tiempo frente al televisor o con el celular. 

Algunas actividades que puedes incluir antes de ir a dormir, es hacer un poco de yoga, meditar, leer o un momento de gratitud. Checa mi rutina matutina, pues algunas de esas actividades también te pueden servir para relajarte y dormir más tiempo y descansar mejor. 

2. Ejercítate, mueve tu cuerpo

Todos sabemos que el ejercicio es bueno para nosotros, ¿pero en realidad te das sabes lo importante y lo mucho que cambiaría tu vida si hicieras algún tipo de actividad de movimiento? El mover tu cuerpo puede ayudarte física y mentalmente, te hace sentir bien y te ayuda a reducir el estrés y la ansiedad. 

Lo malo del ejercicio es que muchas veces lo tenemos vinculado con la pérdida de peso o con el ponernos a dieta, pero cuando tomas un enfoque diferente al querer cambiar tu cuerpo o al hacerlo por castigarte por haber comido de más, entonces te abres las puertas a una nueva mentalidad. Una mentalidad en donde te permites encontrar una forma de movimiento que disfrutes, además al remover todas las reglas y ser tan estricto con él, te ayuda a adoptar un hábito que no te pese hacerlo, que realmente amas y que te darás el tiempo para hacerlo. Sin obsesionarte y sin presionarte. 

El ejercicio intuitivo se trata de encontrar actividades que te gusten, como el bailar, hacer yoga o simplemente salir a caminar, disfrutarlas e integrarlas en tu vida. Recuerda que el cuidado propio es hacer cosas que disfrutas y que te hagan sentir bien. Si el ejercicio lo haces por obligación, dudo mucho que te sientas bien cuando lo haces debido a la presión o a las ideas que tienes vinculadas a las restricciones o al querer cambiar tu cuerpo. 

Si quieres leer más acerca del ejercicio intuitivo, te recomiendo me sigas en mi página personal y conozcas un poco más de la alimentación intuitiva y sus 10 principios. 

Moverte intuitivamente - Ejercicio diario

3. Olvida las dietas, prefiere comidas nutritivas

La comida tiene un gran potencial de hacernos sentir más saludables o ganar peso, pero también puede ser parte de una salud equilibrada. Las dietas se han vuelto parte de nuestra vida diaria, pensando que son la solución a un problema de sobrepeso, sin embargo se ha comprobado con muchos estudios, que las dietas no solo no te ayudan sino que son parte del problema de generar la obesidad. 

Cuando te olvidas de las dietas, y te enfocas en tener una mejor relación con la comida y con tu cuerpo, toda tu salud mejorará, comenzarás a amar tu cuerpo, a disfrutar tus alimentos y a preferir alimentos más nutritivos. 

El problema con las dietas y con las restricciones de alimentos, es que generan una mala relación con la comida, y esto tiene muchos otros impactos en tu salud, como el comer en exceso, tener atracones, sentimientos de culpa, y odiar tu cuerpo. Un método mucho más eficaz y más gentil es la alimentación intuitiva, la cual te ayudará a lograr un equilibrio emocional, físico y mental no solo con la comida sino con tu vida entera. 

La alimentación intuitiva te permite prestar atención en lo que comes desde un enfoque más positivo y gentil contigo mismo y con tu cuerpo, teniendo como objetivo alimentarte con la comida apropiada para que tu cuerpo tenga todos los nutrientes y la energía necesaria durante todo el día para funcionar adecuadamente. El cuidado de ti mismo involucra adoptar mejores hábitos alimenticios, sin obsesionarte y sin dañar tu salud, integrando alimentos que te hagan sentir bien y que te den la energía que tú necesitas diariamente. 

4. Aprende a decir que no

Aprender a decir que no, a veces puede resultar difícil, muchos de nosotros nos sentimos obligados a decir que si cuando alguien más nos pide algo de nuestro tiempo y de nuestra energía. Pero lo que no somos tan conscientes es de la carga emocional y física lo que el decir siempre si genera en nosotros mismos. 

El resultado de decir que si a todo los que nos piden te llevar a tener síndrome del agotamiento, ansiedad e irritabilidad, y algunas otras cosas emocionales y mentales, que poco a poco se verán reflejadas en tu cuerpo y en cómo te sientes. 

Por eso, aprende a decir que no. No significa que seas egoísta, significa que si no cuidas de ti mismo, nadie lo hará por ti. Significa que para ti, la persona más importante a cuidar eres tú mismo. Si te sientes mal, es menos probable que puedas disfrutar de las personas que amas y de todos aquellos a tu alrededor. Por lo que si lo ves así, no es egoísmo sino más bien poner prioridades para ti. 

Al principio puede ser un poco difícil, pero poco a poco y con práctica podrás comunicarte efectivamente y decir que no cuando no sientes que es el momento de dar tu tiempo y tu energía. 

Aprende a decir que no

5. Haz algo para quitarte el estrés y la tensión del día 

El cuidar de ti mismo también significa que encuentres la forma de quitarte la tensión y el estrés del día, no solo cuando salgas del trabajo, sino durante el día. Por ejemplo, reflexiona un poco en lo que haces para desestresarte durante tus horas de trabajo, y después del trabajo. ¿Dejas que todo el estrés se acumule o tienes algunas actividades que te ayudan a liberarte paulatinamente de la carga emocional de tu trabajo y de tus actividades diarias? 

Muchos personas piensan que no tienen el lujo de darse un descanso mientras trabajan, pero toma en cuenta que esto esta dañando tu salud mental, emocional y física. Así que todos deberíamos de darnos el lujo de hacerlo, aunque sea por un poco tiempo. Por ejemplo, claro que todos tenemos un par de minutos para estirarnos o tomar una pequeña caminata (aunque sea alrededor de tus escritorio). Trata de hacer algunos ejercicios de estiramiento, o yoga de oficina, o simplemente ve a tomar un vaso de agua fuera de tu oficina, camina un poco. Verás que después de esto, tu mente y tu cuerpo se sienten refrescados y hasta será más fácil que te vuelvas a concentrar y que mejores tu productividad. 

Tú lo mereces y tu mente lo necesita. 

6. Tomate un tiempo para conocerte y para tu propio desarrollo personal

El cuidado de ti mismo también significa conocerte a ti mismo, cuales son tus necesidades humanas, tu temperamento, y tus valores personales. Esto te ayudará a poner tus propios límites, pero también es algo importante para dirigir tu propio desarrollo personal y saber en qué invertir tu tiempo y tus esfuerzos. 

Al conocerte a ti mismo, cómo reaccionas, y lo que es importante para ti te permite establecer límites apropiados. Por ejemplo, a lo mejor tu sensibilidad está muy desarrollada, entonces puedes estar más atento a cuando estás experimentando una sobrecarga emocional. La gente altamente sensible están son afectadas por la sobreestimulación y cosas como tener hambre o cansancio o usar zapatos incómodos, lo que los llevan a sentirse molestos e incómodos. 

El conocer tu temperamento y las cosas que desencadenan un malestar en ti, te puede ayudar a planificar y a reconocer situaciones en las que no te encuentras cómodo, y con esto te ayudas a disminuir el estrés. 

7. Limita tu tiempo con la tecnología

Ya había hablado un poco de esto, pero hoy en día la adicción a la tecnología es muy común. El no reconocer cómo esta tecnología te afecta, te puede llevar a dormir menos, generar más estrés y sentirte mal. 

Ya sé que todos amamos nuestros teléfonos, computadoras, móviles y laptops, pero el hecho de estar pegados todo el día, todos los días a ellos afecta tu estado de ánimo, incrementa tu estrés y te lleva a dormir menos. Hoy en día los investigadores han dedicado recursos y tiempo a ver cómo la tecnología afecta tu salud mental y el sueño. 

Pero, si no puedes alejarte todo el día de ella, porque claro que muchos de nosotros trabajamos en computadoras la mayor parte del día, al menos opta por evitar el uso de tecnología por las tardes y sobretodo antes de irte a la cama. Veras que esto tiene un gran beneficio en tu salud mental y física, pero también encontrarás que sí tienes tiempo para dedicarle a tu desarrollo personal, a tu salud física. Al remover una hora diaria de televisión o teléfono naturalmente encontrarás el tiempo que siempre has deseado para hacer otras cosas para ti mismo. 

8. Lee un poco 

A mí en lo personal me encanta leer, creo que es uno de los hobbies que mas nos pueden ayudar, pues nos permiten descubrir otros mundos y nos abren la mente con un millón de posibilidades. No importa si es una novela, un libro de ciencia ficción o algún otro género que te guste, la lectura siempre es algo que te alimenta. 

De acuerdo a un estudio de la Universidad de Sussex, se demostró que el leer ayuda a reducir el estrés, y era aun más efectivo que el escuchar música o salir a caminar. Además, se encontró que las personas que leen tienen menos probabilidad de desarrollar Alzheimer. 

Entre otros beneficios, te ayuda a desarrollar tu imaginación, la ficción te ayuda a desarrollar tu empatía, dormirás mejor y por si esto fuera poco, al leer incrementas tus habilidades lingüísticas. 

Una razón por la cual es una de las mejores actividades de cuidado de si mismo, es que te permite centrarte en ti mismo, en tus emociones, sentir más profundamente y perderte en la historia que estás leyendo. Al contrario que las redes sociales o la televisión, las cuales se enfocan en alguien más. 

Leer es la mejor forma de cuidado de uno mismo

9. Alimenta tu alma

El alimentar tu espíritu o tu alma, también es parte importante de tu cuidado propio. Esto no significa que yo te recomiende que te asocies a una cierta religión o no, simplemente se trata de encontrar algo que te haga sentir bien y que alimente tu alma. De hecho, lo que a mi mas me gusta es la meditación, pero bien puedes elegir otras actividades como orar, interactuar con la naturaleza, caminar en el parque, un momento de silencio, observar el atardecer o el amanecer, ir a misa, practicar la gratitud, leer o escuchar algo que te inspire. 

10. Sal un poco, camina en la naturaleza

Hay muchos beneficios de salir de tu casa o de la oficina, y hacer algo en la naturaleza como ir al parque o a un lugar en donde puedas alejarte del ruido por un momento. De hecho, en Japón el gobierno has establecido el salir a caminar en la naturaleza como una medida estratégica de salud desde los años 80. Seguro has visto uno de los videos en Facebook en donde hablan del baño de bosque. y es básicamente estar en presencia de los árboles, no para ir a acampar o excursionar, sólo estar ahí presente. 

Pero no creas que esto es wishi-washu, de hecho si hay ciencia que respalda toda esta propuesta, en este estudio se encontró que al pasar tiempo en la naturaleza te lleva a tener menos estrés y reducir la hormona cortisol, conduce a tener una presión arterial más baja y una menor frecuencia del pulso que pasar tiempo en entornos urbanos.

Baño de bosque

11. Haz limpieza en tus cuentas de redes sociales

Parece algo grosero o insensible el dejar de seguir a gente en el Facebook, Twitter o Instagram, pero si constantemente estás viendo cosas de tus amigos con las que no estás de acuerdo, o te hacen sentir mal, entonces es mejor no verlos. Facebook ahora tiene una opción de dejar de ver los posts de tus amigos aun cuando los conserves en tus contactos. Así que siempre tienes esa opción. 

Yo en lo personal, a mi no me gusta ver cosas violentas, me desagrada la gente que justifica la violencia contra los niños (de cualquier forma), estas son el tipo de cosas que a mi me hacen remover a esa gente de mi cuenta, no porque piense mal de ellos, pero creo que difícilmente cambiarán su forma de pensar, y si osas comentar algo sale contraproducente. Entonces para mi eso es un no-no, y tiendo a quitar esa gente, con la cual mi forma de pensar es totalmente diferente. 

Habrá otras ocasiones como la diferencia de opiniones, por ejemplo en cuestión política o religiosa, que no me gustan, pero son amigas cercanas, en ese caso prefiero optar por no ver su feed y listo, asunto arreglado. 

Recuerda que aunque no lo creas las cosas que ves, las noticias y cosas negativas te quitan tu tranquilidad, el tipo de videos o noticias que son violentas no aportan nada a tu vida, solo te hacen sentir que eres un víctima o te dejan ese sentir de que todo alrededor es negativo. En este post de apaga las noticias, te explico porque, pero el punto central es que tú debes tener en cuenta tu estado emocional es súper importante y sólo tu puedes hacer algo para mantenerlo positivo. 

Elimina todo lo que no te hace bien, lo que te mantiene enfocado en lo negativo, en lo que no te gusta y llena tu feed de cosas positivas o cosas que realmente puedas hacer para lograr un cambio en tu vida y en el mundo. 

12. Aprende a amarte

Finalmente, algo súper importante para tu cuidado propio es el aprender a amarte. Este paso es primordial para lograr un equilibrio en tu vida. Si no te amas realmente y desde el fondo de ti mismo, es probable que todas estas actividades las consideres sin importancia, pues no valoras tu tranquilidad, tu espacio y tu salud. En cambio, cuando comienzas a amarte, todas tus actividades estarán dirigidas a sentirte bien. 

No hay otra persona como tu, tú eres importante para ti mismo y sólo tu puede cuidarse y amarse cómo tu deseas. Cuando te cuidas a ti mismo y te amas, no tendrás la necesidad de andar buscando amor y cuidado por otro lado. Tus relaciones amorosas, familiares, amigos y laborales mejoraran, porque todo parte de ti mismo. 

No importa cómo te guste demostrarte el amor, comienza con actividades que te gusten, consiéntete, sal a divertirte. 

No importa lo que quieras hacer para cuidar de ti mismo, ir a caminar, tomar un baño caliente o disfrutar una película con tus amigos, el tomar tiempo para tu propio cuidado es imperativo. Comienza con pequeñas formas en las que puedes incorporar esto en tu vida, y conviértelo en un hábito diario. Entre más puedas incorporar en tu vida diaria, más podrás crecer, disfrutar la vida y florecer. 

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