Cómo ser tú mismo sin miedos y sin culpas


Te ha pasado que a veces te dicen «Solo sé tu mismo», y resulta ser una de las cosas más difíciles que tienes que hacer. O tal vez te de miedo mostrarte así como eres o de plano ni sabes realmente quien eres muy en el fondo de ti mismo. Además de que si lo piensas bien, qué significa en realidad ser tu mismo. ¿Ser totalmente vulnerable? o ¿Actuar sin ningún límite o sin restringir tus actos de ninguna forma?

La verdad es que no creo que sea esto, más bien lo que quiero transmitirte en este artículo es la importancia de saber quién eres, la importancia de permitirte ser vulnerable y ser más honesto contigo mismo.

En realidad, el ser tu mismo es aceptarte a ti mismo cómo eres, con tus virtudes y con tus defectos, sin complejos, sin estereotipos o imitaciones de ningún tipo. Eres consciente de que eres diferente y lo disfrutas. Te enfocas en usar tus fortalezas y superar las debilidades, pero también lo haces sin tratar de cambiar tu esencia individual.

La importancia de ser tú mismo

En este mundo en donde vemos tanta atención a las redes sociales, en donde el retoque de imágenes es más común y al parecer es lo que «debemos hacer» para sentirnos aceptados, es muy importante regresar a lo más básico de ti mismo.

Es importante trabajar en nuestro interior y trabajar nuestras necesidades de sentirnos aceptados, queridos o importantes a través de cosas más significativas que las imágenes que compartimos en Instagram (o cualquiera que sea tu red social de preferencia).

El permitirte revelar a tu verdadero ser, el permitirte ser vulnerable puede parecer un gran riesgo, sobre todo en un mundo en donde lo «perfecto», lo «atractivo» y lo «feliz» es lo aceptable. Esto nos provoca miedos profundos, que parten de nuestra necesidad primordial de pertenecer.

Por esta razón muchos de nosotros aprendemos de corta edad a reprimir las emociones, a reprimir nuestra verdadera esencia. Creando una imagen más cool, más fría y más «perfecta» de nosotros mismos, que solo nos lleva a la infelicidad y a alejarnos más y más de nuestra propia esencia.

Es momento de dejar ir el miedo a ser nosotros mismos y de permitirnos dejar fluir la propia expresión de quienes somos. Esto lo hacemos aprendiendo a aceptarnos y amarnos incondicionalmente, para que realmente podamos dejarnos abrir a ser quienes somos en realidad.

10 formas de ser tú mismo sin miedos y sin culpas

1. Conócete profundamente

Una gran parte de ser tú mismo es descubrir quién eres realmente. Si prestas bien atención muchos de nuestros rasgos de carácter o de nuestra misma personalidad son etiquetas e imágenes que aprendimos en base a las opiniones de otras personas desde que íbamos creciendo.

Es por eso que es sumamente importante que inviertas tiempo en determinar tus rasgos de personalidad específicos que te hacen quién eres en realidad.

Una de las herramientas que a mí me ha servido mucho es el uso del Eneagrama para conocerme más. Y algo que es muy importante aclarar que el uso de estas herramientas no es para encasillarte y pensar que porque eres de esa forma no puedes cambiar.

Más bien el uso del Eneagrama como herramienta para tu propio desarrollo es el de explorar cuáles son tus virtudes y de qué forma tiendes a sobreutilizar tus habilidades ayudándote a encontrar un punto medio en donde puedas desarrollar un equilibrio tanto emocional, así como espiritual y físico.

Las personas son principalmente una combinación de sus rasgos buenos y malos, y descubrir cuál de estos te define te ayudará a comprenderte mejor.

Comienza explorando cómo eres, qué te gusta, cuáles son tus valores. Esto te ayudará poco a poco a irte deshaciendo de etiquetas que ya no te pertenecen.

Ser capaz de nombrar tus características tanto positivas como las que no te gustan tanto te permite verte de manera equilibrada. Sin hacer mucho énfasis en lo negativo, más bien tratando de conocerte más y desarrollando una mentalidad de curiosidad que te permitirá ser más compasivo contigo mismo.

2. Deja el pasado atrás y enfócate en el presente

El vivir en el pasado usualmente significa que estamos estancados pensando o imaginando cómo podríamos cambiarlo, cómo esos hechos pasado nos definen o echando la culpa a otros por ser como somos ahora.

Uno de los enfoques menos saludables para dejarte ser tú mismo es pensar que quién eres se define por un momento o un período de tiempo, estar pensando que eres esas acciones o esas palabras que dijiste o peor aun, que eres esas etiquetas que alguien más utilizo para definirte.

Después de esto pasas el resto de tu vida tratando de seguir siendo esa persona del pasado en lugar de alguien que puede aprender de esos sucesos, que puede crecer y que puede descubrir quién eres realmente.

Una vez que dejas de enfocarte en el pasado tendrás más recursos y más atención para hacer algo hoy en el presente, que te ayude a mejorar el futuro.

Permítete un espacio para crecer, mejorar y ser más sabio. Permítete perdonar errores pasados ​​y comportamientos pasados ​​de los que no estás tan orgulloso. Trabaja en aceptar los errores y las elecciones que hayas hecho; están hechos y son parte del pasado.

Algo que tienes que recordar y que te permitirá moverte de ese lugar, es que en ese momento tenías tus razones para actuar de determinada forma, en ese momento tenías otros conocimientos y eras diferente a como eres actualmente. Permítete aprender la lección y continúa creciendo.

El crecimiento en cada nueva era y etapa de nuestras vidas es una parte esencial de ser fieles a nosotros mismos y de ser emocionalmente saludables y completos.

3. No te compares con otras personas

A medida que intentas comprender quién eres como individuo, será tentador compararte con los demás. Es parte de nuestra naturaleza de ser humanos el querer ser mejores, pero en realidad tus cualidades, tus habilidades y hasta tus defectos te hacen ser una persona única.

Ya sé que en esta era digital estamos rodeados de versiones más hermosas, más exitosas y más atractivas de nosotros mismos, y si nos enfocamos demasiado en todo ese ruido externos esto solo puede afectar nuestra autoestima y la confianza en nosotros mismos.

Lo peor de todo esto es que es muy probable que si te enfocas demasiado en todo eso que ves en la redes o lo que la gente quiere mostrar, es posible que tiendas a imitar y en realidad estés ignorando quién eres realmente.

Es fácil no querer quién eres y basar tu personalidad en la de alguien más porque es increíble, divertido o rico (o al menos así lo parece).

Sin embargo, hacer esto solo sofocará su crecimiento y le impedirá descubrir su verdadero yo.

Una vez más, caerás en un patrón de falso autodescubrimiento y terminarás creando una persona en lugar de descubrir tu personalidad.

La comparación lleva al resentimiento. ¡Una persona llena de resentimiento no puede enfocarse en el mantra de «sé tú mismo» porque está demasiado ocupado anhelando a ser otra persona!

La comparación también conduce a la crítica de los demás. Una vida llena de críticas a los demás proviene de la baja autoestima y la necesidad de evidenciar a los demás para sentirnos mejor con nosotros mismos.

Esa es una forma de perder amigos y respeto, y también es una forma de nunca ser uno mismo porque sientes envidia y pasas demasiado tiempo admirando a los demás por sus características y no por ti mismo.

4. Acéptate a ti mismo

Para muchas personas, la autoaceptación es difícil de encontrar en un día común y corriente. A veces es posible que lo hagas, pero en día en donde has cometido algún error o no te ves como realmente deseas o de plano te sientes absolutamente miserable la aceptación es algo muy difícil de lograr.

Afortunadamente, la autoaceptación es algo que podemos cultivar. Míralo como una habilidad que puedes practicar versus un rasgo innato que tienes o con el que naces.

El aceptarte a ti mismo viene después de que has hecho un trabajo de exploración interior y de auto-conocimiento, sabiendo que eres todas las cosas buenas que has logrado identificar pero también sabes que hay cosas que puedes mejorar.

La aceptación es la capacidad de valorar incondicionalmente todas las partes de quién eres. Eso significa que te reconoces a ti mismo: lo bueno y las cosas que necesitas mejorar. Para la mayoría de nosotros, la autoaceptación puede ser difícil. Tendemos a ser críticos con nosotros mismos, pero hay varias maneras de aprender a aceptarte a ti mismo y a tu vida.

El aceptarte no es quitarte la responsabilidad de lo que has hecho o pensar que vas a ser mediocre, más bien es el de desarrollar una actitud mucho más abierta, más amorosa y más compasiva contigo mismo.

5. Identifica tu plática interior negativa

Una de las formas en que podemos aceptarnos más es identificar y desafiar nuestro diálogo interno negativo.

Esa voz que ahora conocemos como el crítico interior. Y aunque no nos demos cuenta esa parte de nuestra mente está ahí, el punto es que hoy en día está a cargo de hacer las decisiones de tu vida, de interpretar todo lo que sucede a tu alrededor y de recordarte lo que no puedes hacer o lo malo que has sido.

Para muchos de nosotros, este diálogo interno es mayormente negativo. Por ejemplo, podríamos pensar «soy feo» o «mi vida apesta» cuando miramos programas de televisión o miramos nuestras redes sociales. O podríamos pensar, «Me odia», si un amigo publica una foto de un momento divertido al que no fuimos invitados.

Podríamos detener parte de este doloroso rumor simplemente limitando el tiempo de nuestras redes sociales y medios, pero también tenemos que practicar detener a ese crítico interior.

En primera instancia tenemos que reconocerlo, tenemos que saber en qué momentos es más frecuente que se presente y debemos comenzar a aceptar que esa voz interior NO eres tú mismo. Es solo un mecanismo de defensa que surgió cuando eras pequeño pero ya no lo necesitas.

6. Celebra tus fortalezas

Además del diálogo interno negativo, también podemos pasar fácilmente al hábito de centrarnos en nuestras debilidades en lugar de celebrar nuestras fortalezas. Todos tenemos cosas en las que no somos muy buenos y todos hemos cometido errores.

Pero realmente puede deprimirnos cuando nos enfocamos en estas cosas que no hacemos o cuando tendemos a compararnos en lugar de enfocarnos en lo que sí somos buenos.

Por ejemplo, a veces me desanimo, porque no soy muy buena para hacer nuevos amigos, lo cierto es que soy introvertida. Pero esto hace mucho que dejo de afectar mi autoestima, comencé a ver las cosas buenas que hay en mí y a celebrar mi lado introvertido. Me enfoco en cultivar las relaciones que ya tengo en este momento. 

Así que para desarrollar una mejor relación contigo mismo, es necesario que hagas un inventario de cosas en las que eres bueno, que reconozcas todas las habilidades y cualidades con las que ya cuentas.

Lo cierto es que la mayoría de nosotros sabemos muy bien en qué cosas no somos tan buenos, así que en realidad para lograr un equilibrio podríamos sentirnos mucho mejor si en lugar de estar recordándonos todo el tiempo esas cosas, mejor nos enfocamos en esta nueva lista de cosas buenas.

Si lo pensamos bien, cada uno de nosotros tiene muchas fortalezas, incluso si estas fortalezas parecen pequeñas e insignificantes. Al identificarlas nos damos cuenta, que somos únicos y que además terminamos siendo bastante buenos en muchas cosas después de todo.

Con el tiempo, nuestros valores, habilidades e intereses pueden cambiar y, por lo tanto, también puede cambiar esa definición de ti mismo, y eso está perfectamente bien. Solo nunca pierdas el enfoque en lo bueno y en lo capaz que eres.

7. Abrete a la vulnerabilidad

Otro paso importante para ser nosotros mismos es mostrar nuestra vulnerabilidad. La mayoría de nosotros, incluido yo misma, realmente no queremos mostrar las partes de nosotros que no nos gustan, las partes que nos asustan o nos hacen sentir avergonzados, imperfectos o débiles.

No es tan fácil compartir estas partes de nosotros mismos. Nos preocupamos: ¿qué pasaría si lo compartimos y otros cambian su opinión sobre nosotros, nos rechazan o nos abandonan?

Es aterrador ser tan abiertamente vulnerable: es como abrir una vieja herida y decirle a los demás dónde estás herido para que te puedan lastimar. Pero para ser completamente nosotros mismos tenemos que permitirnos ser eso mismo, ser auténticamente nosotros.

No podemos simplemente elegir las partes que nos gustan; no podemos mostrar la versión cuidada y retocada de nosotros mismos. Entonces tenemos que ser vulnerables de vez en cuando.

Si nos sentimos más cómodos, podemos elegir personas específicas o momentos oportunos para mostrar nuestra vulnerabilidad.

Y así comenzar a explorar esta libertad de permitirte mostrar quién realmente eres. No se trata de compartir tu historia personal con todos, o llorar con cualquier persona simplemente permitirte expresar tus emociones con aquellas personas que tu elijas.

Si quieres conocer más acerca de esto, puedes ver el video de Brené Brown en donde habla de vulnerabilidad y es realmente muy liberador e inspirador.

8. Expresa tu individualidad

Todos tenemos habilidades y talentos únicos. Piensa en lo que disfrutas, en lo que eres bueno, en lo que te inspira y en lo que te hace sonreír. Nuestras pasiones son una indicación de nuestras habilidades y talentos.

Curiosamente, cuando admiramos e incluso envidiamos a alguien, es solo una señal de que tenemos las mismas habilidades, a menudo latentes, esperando a ser expresadas. Por ejemplo, si admiras a los conferencistas motivacionales, tú también puedes ser uno, solo es necesario que establezcas la intención y dirijas tus acciones hasta lograrlo.

Comprender lo que te apasiona y expresar tus dones únicos te lleva a lograr tu propósito de vida. Estarás sincronizado con quién eres realmente, tu verdadero yo y tu individualidad.

A medida que permitas que la confianza en ti mismo crezca más y más, te ayuda a sacar ese individuo único que hay dentro de ti. Mientras tanto debes encontrar puntos que te ayuden a validar estas características y que te ayuden a sacarlas. 

Es importante que trates de encontrar plataformas o espacios para poder expresarte libremente y expresarte sin limites.

Déjate brillar, en todo momento, cuando hablas, escribes, trabajas o publicas en las redes sociales. Quieres que tus amigos, clientes y compañeros de trabajo te vean, que puedan percibir a tu verdadero yo, entonces déjate ver.

Esas personas que están a tu alrededor se sienten atraídos por ti, por lo que eres. Si eres uno de muchos tantos, encajas y te quedas en tu zona de confort, nadie te notará.

Tú tienes un mensaje que espera ser expresado; tu vida tiene un propósito, y tu carrera y negocios también.

9. Acepta tus emociones sin juzgarlas

Cada vez que experimentamos una emoción negativa, nuestro primer instinto es ignorarla o rechazarla.Y esto no está mal, de hecho así crecimos y así nos educaron. Claro que esos sentimientos pueden ser dolorosos y difíciles de manejar.

Sin embargo, cuando rechazamos nuestras emociones, negamos una parte de nosotros mismos. Y además estas emociones se quedan ahí almacenadas en tu interior, para después salir de forma inesperada y en el momento menos adecuado.

Lo importante es saber que las emociones negativas no son malas, pero tampoco significa que vas actuar en base a ellas. Significa que tienes que reconocerlas y aceptarlas. Esto te ayudará a liberarlas y a no esconderlas.

Este paso es uno de los primeros pasos para desarrollar la inteligencia emocional. 

Cuando eres capaz de prestar atención a tus emociones, comienzas a verlas sin juzgarlas negativamente o tratar de cambiarlas. El objetivo es comprender que no necesitas cambiar tus emociones. No te harán daño.

La investigación muestra que aprender a aceptar las emociones conduce a una resiliencia emocional estable. También conduce a una mejor comprensión de quien eres en realidad y por qué reaccionas de cierta forma y te sientes de forma particular ante ciertas situaciones. 

Esto no significa sufrimiento voluntario. Simplemente significa que reconoces lo que sientes.

10. Ámate y acéptate completamente

Trátate como tratarías a tu mejor amigo. Valora a tus amigos y a quienes están cerca de ti; pero antes que eso, ¿quién está más cerca de ti que tú?

Date el mismo trato amable, atento y respetuoso que le das a otras personas que te importan. Reflexiona, si tuvieras que sacar lo mejor de ti mismo y pasar todo un día con esa persona, ¿cómo te gustaría ser? ¿cuál es el tipo de persona más divertido / agradable / satisfecho / tranquilo / contento que podrías ser, sin dejar de ser tú mismo? ¿Cuál es tu mejor versión?

Sé responsable de ti mismo y de aumentar tu autoestima. Si otros no te dicen que eres genial, no dejes que te afecte.

En cambio, dite a ti mismo que eres especial, maravilloso y que eres suficiente. Cuando creas estas cosas sobre ti mismo, ¡otros reconocerán ese brillo de confianza en ti mismo y comenzarán a confirmar tus afirmaciones en poco tiempo!

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El secreto se encuentra en amarte incondicionalmenteaceptarte tal como eres y el desarrollar una confianza inquebrantable de ti mismo.

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