En palabras de William Shakespeare “Nada es bueno o malo, el pensar lo hace así”. Esto creo que lo podemos interpretar de dos maneras y no son opuestas. Una es que nosotros interpretamos todo. La mente mediante el pensamiento interpreta y tiene un juicio si lo que está viendo es bueno o malo. Queda claro que no hay blancos o negros pero es para ejemplificar los casos. La afirmación también explica que el pensar es la causa creadora de todas las cosas. Esto pone fin a la idea de que somos víctimas del clima, circunstancias, personas o de la misma suerte.

Yo sé lo que están pensando y se preguntan ¿entonces soy responsable de lo que estoy sintiendo o de lo que me está sucediendo? La respuesta es Sí. Sea consciente o inconscientemente cada uno de nosotros es responsable de las malas experiencias y de las buenas.

Que alivio ¿no?, hemos todos tenido experiencias buenas y eso quiere decir que hemos hecho un buen trabajo a pesar de que no sabíamos cómo funciona el proceso. Esto nos debe de motivar a buscar y encontrar el cómo tener experiencias en su mayoría, o mejor aún, exclusivamente buenas.

Estoy seguro que alguno de ustedes tiene la sensación de que la mente y las ideas estaban implicadas en las circunstancias que vivimos. A lo mejor se tenía ya la idea de que una actitud positiva hacía que las cosas fueran mejor, y que aunque no controlábamos (aparentemente todas las circunstancias), todo se nos presentaría un poco más fácil. Pues es correcto, y no solo a nivel superficial.

El pensar positivamente

El pensar es causa de todo lo que nos rodea, y eso es sumamente fácil de comprobar. Todo lo que nos rodea vino de un pensamiento o de una idea que alguien tuvo. Todos hemos tenido este sentir muy dentro de nosotros que nos dice que eso es lo correcto. Que pensar bien genera buenas experiencias, genera tranquilidad y genera la armonía. Sigamos lo que nos dice nuestro sentido común.

A fin de cuentas lo que nos haya creado está dentro de nosotros y así como somos portadores de información genética y bioquímica, así debe estar en nosotros la verdad del universo. Que por definición es solo uno, y sus leyes únicas. Siendo sus leyes únicas no podemos pensar en mezclar dos conceptos diferentes como afirmar “si, mi pensamiento causa pero las circunstancias me afectan” o “mi actitud es buena pero tengo mala suerte”. Esto automáticamente contrapone los conceptos, o somos o no somos. No se puede ser las dos cosas al mismo tiempo, ser causa y al mismo tiempo ser víctima de agentes externos.

Da cierto miedo aceptar la plena y completa responsabilidad de todo lo que nos pasa, estoy de acuerdo. Hemos aprendido a manejar esta dualidad en nuestra vida cotidiana, eso me queda claro. Pero el universo funciona así y cuanto antes nos coloquemos en la posición de causantes, más rápido podemos avanzar a conocer y dominar nuestro poder causativo.

¿Cómo pensar positivamente?

El primer paso para hacer el cambio y comenzar a cambiar las ideas negativas que tenemos constantemente es el de empezar a ser más conscientes de lo que pensamos. Te sorprenderás todo lo que pasa por tu mente una vez que comienzas a prestar atención y eso te ayudará a darte cuenta tus emociones y la forma en que te comportas, pues estos dos son el resultado de tus pensamientos.

Una práctica que te puede empezar a ayudar en ser más consciente es el de meditar, pues te hará darte cuenta que tu eres quien controla tu mente y no a la inversa. Tú no eres sólo tu mente, tu mente es sólo la herramienta, pero eres tú realmente el que eres capaz de contrarla al 100%.

En este post podrás leer un poco más acerca de la meditación y cómo puedes iniciar tu práctica.

Otra parte importante para empezar a desarrollar un nivel de consciencia más alto, es el de empezar a ser conscientes en todo momento, a esta práctica se le llama mindfulness o atención plena en español, y es realmente estar totalmente presentes en lo que estamos pensando, sin dejar que nuestra mente divague en los problemas o en las cosas que tenemos planeadas para el día de mañana. Esta práctica te ayudará a disfrutar más tu vida y a desarrollar una forma de pensar mucho más positiva, pues te darás cuenta realmente de lo que sucede en tu interior.

El pensar positivo es una práctica diaria y constante, solo así, con práctica se logra mantener un pensamiento constante usando ideas correctas. No importa cuantas veces nos equivoquemos, tenemos una vida para lograrlo.

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